Tuesday, August 07, 2007

Un poco de todo...

Todos los comunicólogos negamos ver la tele. La causa es que sabemos lo que implica ver la tele, entramos a una espiral de silencio y nos entregamos a una masa. La verdad de todo esto es que todos vemos la tele... bah.

Hoy una Maestra me dijo "La vida son momentos"... me dejó mucho tiempo pensando acerca de la vida.

ME CAGAN LOS MERCADOLOGOS. ME CAGAN. Por fin descubrí porque los mercadólogos de cuentas y los creativos nos odiamos tanto.
Los mercadólogos se adjudican los premios... ¿Y que demuestra esto? fácil. El creativo es la víctima, el mercadólogo se adjudica la fama y fortuna, desgraciadamente.
Entonces por eso el mercadólogo jode y jode y jode y jode y jode y jode y jode y jode y jode y jode y jode al creativo.
para chingarla... se roban los méritos.
ugh me cagan los de cuentas.

¡Me encanta mi solecito, y lo sabe! ¿verdad?

4 comments:

gaby said...

eso me hace pensar....debo de ser mercadóloga para...joder y joder.. y joder... y joder al creativo..

uff..

grosera yo.

si las gotas de lluvia...fueran de caramelooo!! (no sé que sigue...pero una amiga y yo teniamos una versión bien cochina...jajajaja)

solecito..aww

drneon said...

Sinopsis

Los comunicologos odian a los productores de tele.

Los copys odian a los mercadologos.

Y Todos odian a los Publicistas.

No los culpo, realmente hay muchos creativos bieeeen divas y mamomes.

Por cierto, ¿Sabías que el gran Xavier Velasco ("Éste que Ves", "Diablo Guardián", "El Materialismo Histérico") fue en sus inicios copy y que formó parte del equipo de Terán que creo la campaña clásica de Bachoco?

Ahora igual que a todo mundo al maestro Velasco le cagan los publicistas.. Tschiale!


Saludos mano!

Esgar, amigo de Ales said...

ah cabrón pense que solo los de Sistemas pasabamos por eso
Saludos y gracias por la visita a mi blog

Silvia Black said...

No tengo mucho contacto con mercas, lo único que se es que si de plano no puedes con ninguna carrera debes meterte a merca ^^ sorry por los mercas que lean esto pero ese es el mito urbano.
Saludos